La Piscina de Bolas de Papel
Con periódicos viejos y unas cuantas cajas podéis montar en un rincón del salón una piscina de bolas blandas que hará las delicias de los peques que ya gatean o caminan. Es una manera estupenda de gastar energía en un día de lluvia sin salir de casa y sin gastar nada de dinero.
Duración
~30 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Descargar energía
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Muchas hojas de periódico o papel de embalar usado (cuantas más, mejor)
- 2 o 3 cajas de cartón grandes y bajas, o un corralito/parque de tela
- Cinta adhesiva ancha
- Opcional: una sábana vieja para forrar el fondo
Preparación
Uníos toda la familia unos minutos antes para arrugar hojas de periódico formando bolas del tamaño de un puño; guardadlas en una caja aparte mientras preparáis el 'estanque' con las cajas grandes forradas por dentro con la sábana.
Paso a paso
- 1
Colocad las cajas grandes o el corralito en el centro de una habitación despejada, alejados de muebles con esquinas o escaleras.
- 2
Forrad el fondo con la sábana vieja para que quede una superficie suave y sin cartón directo bajo los pies del peque.
- 3
Volcad dentro todas las bolas de papel que hayáis preparado, hasta cubrir bien el fondo.
- 4
Sentad al peque en el borde de la 'piscina' y dejad que hunda primero las manos entre las bolas, sintiendo el sonido y la textura del papel.
- 5
Animadle a meterse dentro poco a poco, sujetándole de las manos si aún no es muy firme sobre sus piernas.
- 6
Lanzad juntos puñados de bolas al aire y dejad que caigan como confeti, celebrando cada lanzamiento con risas y aplausos.
- 7
Jugad a esconder un peluche pequeño entre las bolas y a buscarlo juntos, removiendo el papel con las manos.
- 8
Proponedle sentarse y 'hundirse' entre las bolas, tapándose hasta la cintura, mientras vosotros nombráis las partes de su cuerpo que van desapareciendo bajo el papel.
- 9
Cuando se canse, convertid la recogida en el último juego: a ver quién mete más bolas de nuevo en la caja en un minuto.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de un año que empiezan a caminar, reducid la cantidad de bolas y dejad más espacio libre para que puedan sentarse y levantarse con facilidad sin perder el equilibrio.
- Para peques de casi dos años, escondé también algún objeto sonoro (un cascabel envuelto en papel) para que lo busquen guiándose por el sonido.
- Con hermanos mayores, que sean ellos los encargados de 'rellenar' la piscina antes de que llegue el peque y luego jueguen juntos a las guerras de bolas de papel, siempre con cuidado de no lanzarlas a la cara.
Consejos para los papás
- Supervisad todo el rato: aunque las bolas de papel son blandas, con menores de 3 años vigilad que no se lleven trozos de papel pequeños a la boca.
- Elegid una zona sin cables, enchufes al alcance ni muebles con esquinas duras cerca de la piscina de bolas.
- Al terminar, reciclad el papel usado o guardadlo en una bolsa para repetir el juego otro día de lluvia.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.