La Rayuela Salvaje del Parque
La rayuela de toda la vida se reinventa al aire libre: en vez de tiza en la acera, usamos un palito para dibujar en la tierra o la arena. Un juego perfecto para gastar energía, contar en voz alta y reírse a carcajadas mientras se afina el equilibrio.
Duración
~25 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Descargar energía
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Tiza o un palito para dibujar el suelo
- Una piedra plana pequeña por jugador
- Un suelo de tierra, arena o acera
- Ganas de saltar a la pata coja
Preparación
Buscad un trozo de suelo llano (tierra, arena o acera) y dibujad con la tiza o el palito un rectángulo dividido en 8 o 9 casillas numeradas del 1 al 8, en la forma clásica de la rayuela (algunas casillas dobles, una al lado de la otra).
Paso a paso
- 1
Numerad las casillas del 1 al 8 (o hasta donde llegue vuestro dibujo) empezando por la más cercana a la línea de salida.
- 2
El primer jugador se coloca detrás de la línea de salida con su piedra en la mano.
- 3
Lanza la piedra a la casilla número 1, procurando que caiga dentro sin tocar las líneas.
- 4
Salta a la pata coja por todas las casillas (menos la que tiene la piedra), pisando con los dos pies en las casillas dobles y con uno solo en las simples.
- 5
Al llegar al final, se da la vuelta y vuelve saltando de la misma forma, recogiendo la piedra de la casilla al pasar por encima a la pata coja, sin perder el equilibrio.
- 6
Si consigue completar el recorrido sin pisar líneas, sin perder el equilibrio y sin fallar el lanzamiento, pasa a lanzar a la casilla número 2 en su siguiente turno.
- 7
Si se equivoca (pisa raya, pierde el equilibrio o falla el lanzamiento), pierde el turno y el siguiente jugador tira su piedra.
- 8
Gana quien primero consigue completar todas las casillas, del 1 al 8, en sucesivos turnos.
- 9
Podéis apuntar en un papel o simplemente de memoria en qué número va cada jugador para llevar la cuenta entre partidas.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: simplificad el dibujo a solo 5 casillas y dejad que salten con los dos pies si aún no dominan la pata coja.
- Para mayores de 8 años: añadid una casilla final de 'descanso' donde hay que girar 180 grados a la pata coja antes de volver, subiendo la dificultad.
- Con hermanos de distintas edades: dejad que el peque tire la piedra dos veces si falla, para igualar el reto entre distintas edades.
Consejos para los papás
- Elegid un suelo sin desniveles ni piedras sueltas grandes para evitar tropiezos al saltar a la pata coja.
- Si jugáis cerca de una calle, aseguraos de que el espacio esté vallado o alejado del tráfico.
- Es un juego estupendo para trabajar el equilibrio y la paciencia por turnos: anima a los peques a esperar su turno sin agobiarse si fallan.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.