La Selva de Gelatina Sensorial
Esta actividad convierte una bandeja de gelatina casera en una selva misteriosa donde se escapan animalitos de juguete. Es sensorial, relajante y divertidísima, y a los peques les encanta la sorpresa de notar la textura fría y temblona bajo los dedos mientras buscan tesoros escondidos.
Duración
~30 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- 4-5 sobres de gelatina neutra o de sabor (sin azúcar si preferís)
- una bandeja grande, fuente honda o barreño de plástico
- animalitos de plástico o juguetes pequeños que se puedan lavar
- cucharas, coladores pequeños y vasitos de plástico para excavar
Preparación
Unas horas antes (o la noche anterior), preparad la gelatina siguiendo las instrucciones del sobre, verted en la bandeja y, cuando aún esté líquida a temperatura ambiente, esconded dentro los animalitos repartidos por toda la superficie. Meted la bandeja en la nevera hasta que cuaje del todo, unas 3-4 horas.
Paso a paso
- 1
Sacad la bandeja de gelatina de la nevera un poco antes de jugar para que no esté demasiado fría.
- 2
Colocad un mantel viejo, una toalla grande o un plástico debajo, porque esto se va a poner entretenido y algo pringoso.
- 3
Sentad a los peques delante de la bandeja y dejad que primero la toquen y la exploren con las manos limpias, sin prisa.
- 4
Preguntadles qué animales creen que se pueden estar escondiendo dentro de la 'selva temblona'.
- 5
Repartid cucharas, coladores y vasitos para que empiecen a excavar con herramientas si no quieren usar solo las manos.
- 6
Cada vez que encuentren un animal, celebradlo con ellos y preguntadles su nombre, su color o el sonido que hace.
- 7
Id colocando los animales encontrados en fila fuera de la bandeja, como si fuera un 'museo de la selva'.
- 8
Cuando ya no queden animales escondidos, dejad que los peques sigan disfrutando de la textura, aplastando y removiendo la gelatina.
- 9
Si os apetece añadir un reto, pedidles que busquen primero solo los animales de un color o de un tipo concreto.
- 10
Terminad lavando bien las manos y, si os apetece, guardad algún trocito de gelatina en un vasito para seguir tocándola más tarde.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 3 años: usad menos animales y más grandes, y dejad que exploren solo con las manos, sin herramientas, con más supervisión mientras la tocan y se la acercan a la cara.
- Para peques de 5 años: convertidlo en un reto de clasificación, pidiendo que agrupen los animales encontrados por color, tamaño o tipo, y contad juntos cuántos hay de cada uno.
- Con hermanos: organizad una búsqueda por turnos donde cada uno tiene que encontrar un animal concreto que el otro le pida en voz alta, como si fueran exploradores en equipo.
Consejos para los papás
- Vigilad de cerca a los más pequeños del grupo para que no se lleven a la boca juguetes pequeños; usad siempre piezas de tamaño grande para evitar atragantamientos.
- Si usáis gelatina de sabor apta para comer, podéis dejar que la prueben con una cuchara aparte, sumando un extra de diversión sensorial y de sabor.
- Tened cerca un cubo de agua o toallitas para las manos, porque la gelatina se pega bastante y así la limpieza es mucho más rápida.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.