La Sinfonía de Manos y Pies
No hace falta ningún instrumento para hacer música: el propio cuerpo puede convertirse en una orquesta entera. Esta actividad combina ritmo, memoria y trabajo en equipo mientras os movéis y os reís juntos.
Duración
~25 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Un espacio despejado en el salón
- Ganas de moverse y hacer ruido
- Opcional: papel y rotulador para dibujar la 'partitura'
Preparación
Aparta una mesita o silla que estorbe y despeja un círculo en el salón donde todos podáis sentaros o poneros de pie sin chocar entre vosotros.
Paso a paso
- 1
Sentaos todos en corro y explica que hoy vais a formar una orquesta usando solo el cuerpo: manos, piernas y pies.
- 2
Practicad por separado cuatro sonidos: una palmada, un chasquido de dedos (si les cuesta, vale con frotar las manos), un golpe en los muslos con las palmas, y una pisada fuerte en el suelo.
- 3
Turnaos para repetir cada sonido varias veces todos juntos, hasta que salgan claros y a la vez.
- 4
Inventad entre todos un patrón corto de cuatro sonidos, por ejemplo: palmada-palmada-muslos-pisada, y repetidlo en bucle unas cuantas veces hasta que todos lo dominéis sin fallar.
- 5
Si queréis, dibujad ese patrón en un papel usando símbolos sencillos (un círculo para palmada, un cuadrado para muslos, una estrella para pisada), creando así vuestra propia 'partitura corporal'.
- 6
Dividid a la familia en dos grupos pequeños y que cada grupo invente su propio patrón de cuatro sonidos, practicándolo aparte durante un par de minutos.
- 7
Juntad los dos grupos: primero cada uno toca su patrón por turnos, y después probad a tocarlos los dos a la vez, como una canción con dos voces distintas.
- 8
Añadid variaciones: probad a hacerlo muy despacio, luego muy rápido, y después susurrando los sonidos en vez de hacerlos fuerte.
- 9
Nombrad a alguien 'director de orquesta': con las manos indicará cuándo empieza cada grupo, cuándo va más fuerte o más flojo, y cuándo paran todos a la vez.
- 10
Terminad con un pequeño concierto familiar: interpretad vuestra pieza completa de principio a fin y aplaudid todos juntos al terminar.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: usad solo dos sonidos (palmada y pisada) para que el patrón sea más fácil de recordar.
- Para mayores de 8 años: añadid un quinto sonido con la voz (como decir 'chas' o 'pum') y probad a crear patrones más largos de seis u ocho tiempos.
- Con hermanos: organizad una pequeña 'batalla de ritmos', donde cada hermano inventa un patrón y los demás tienen que repetirlo igual, como un juego de Simón Dice pero musical.
Consejos para los papás
- Aseguraos de tener espacio suficiente para pisar fuerte sin golpearse contra muebles cercanos, sobre todo si hay mesitas bajas alrededor.
- Recordad a los peques que las pisadas y golpes deben ser firmes pero sin hacerse daño en las manos ni en los pies.
- Si algún peque se frustra porque no le sale el ritmo a la primera, bajad la velocidad del patrón hasta que lo domine con confianza.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.