La Torre Apilable de Tarros
Con recipientes de yogur o tarritos vacíos que ya tenéis en casa, montamos un juego de apilar y derribar perfecto para trabajar la motricidad fina y la paciencia de los peques. Además, es un material que se puede reutilizar cada semana sin gastar nada.
Duración
~15 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- 4-5 tarros o vasos de yogur vacíos y bien limpios, de distintos tamaños
- pegatinas o washi tape para decorarlos (opcional)
- una superficie plana y firme como el suelo o una mesa baja
Preparación
Lavad bien los tarros o vasos y quitad cualquier etiqueta o pegatina que pudiera despegarse fácilmente. Si queréis, decoradlos vosotros con washi tape antes de empezar, evitando piezas pequeñas sueltas.
Paso a paso
- 1
Sentaos con el peque en el suelo, en una superficie firme, y colocad los tarros en fila delante de él.
- 2
Empezad vosotros apilando dos tarros, del más grande al más pequeño, y decid en voz alta '¡uno encima del otro!'
- 3
Dejad que el peque intente colocar el siguiente tarro encima; guiad su mano solo si veis que se frustra.
- 4
Celebrad cada tarro que consiga colocar, aunque la torre no quede recta del todo.
- 5
Cuando la torre esté completa, animadle a darle un manotazo o soplido para tirarla y reíros juntos con el estruendo.
- 6
Volved a empezar la torre las veces que haga falta: a esta edad repetir el mismo juego una y otra vez es parte del aprendizaje.
- 7
Contad los tarros en voz alta cada vez que apiléis uno: 'uno, dos, tres...' para introducir los números de forma natural.
- 8
Nombradle los tamaños: 'este es grande', 'este es pequeño', señalando cada tarro mientras juega.
- 9
Terminad guardando los tarros juntos dentro de una cesta, aprovechando para reforzar el concepto de recoger.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños, cerca del año: usad solo 2-3 tarros grandes y fáciles de sujetar, sin buscar torres altas.
- Para los que ya van hacia los 2 años: retad a construir la torre más alta posible antes de que se caiga, contando cuántos tarros aguanta.
- Con hermanos mayores: proponed una competición de quién hace la torre más alta con sus propios tarros, uno al lado del otro.
Consejos para los papás
- Revisad que los tarros no tengan bordes afilados ni piezas pequeñas que se puedan desprender, sobre todo en menores de 3 años.
- Supervisad el juego en todo momento, ya que los peques suelen llevarse los objetos a la boca.
- Elegid tarros de plástico blando en lugar de cristal para evitar roturas.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.