Las Casitas Secretas de los Duendes
Una actividad tranquila y creativa que convierte cualquier rincón de tierra en un mundo diminuto lleno de imaginación. Buscar los materiales, decidir el diseño y construir despacio ayuda a los peques a concentrarse y a mirar la naturaleza con otros ojos.
Duración
~35 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- ramitas, hojas y piedras pequeñas del suelo
- musgo o trozos de corteza si encontráis
- un trozo de cuerda o hilo opcional para atar
- una lupa opcional para ver detalles de cerca
Preparación
Buscad juntos un rincón de tierra, la base de un árbol o una zona de jardín donde haya espacio para construir sin pisar plantas ni molestar a nadie.
Paso a paso
- 1
Explicad a los peques que hoy vais a construir una casita diminuta para un duende o un hada que vive escondido en el parque.
- 2
Salid a buscar materiales por el suelo: ramitas para las paredes, hojas grandes para el tejado, piedras pequeñas para el camino de entrada.
- 3
Recordad la norma de oro: solo se recoge lo que ya está en el suelo, nunca se arrancan hojas ni ramas de plantas vivas.
- 4
Elegid juntos el lugar exacto donde construir, por ejemplo entre las raíces de un árbol o junto a una piedra grande.
- 5
Empezad por la base: colocad piedras o ramitas gruesas formando el contorno de la casita en el suelo.
- 6
Levantad las paredes apoyando ramitas verticales o entrelazadas, y usad hojas grandes o corteza como tejado apoyado encima.
- 7
Añadid detalles: un caminito de piedritas hasta la puerta, una pequeña valla de ramitas, o un cartel hecho con una hoja.
- 8
Cuando esté terminada, dejad que los peques inventen una pequeña historia sobre quién vive allí y qué le gusta hacer.
- 9
Antes de iros, haced una foto mental (sin cámara) del resultado y explicad que la casita se quedará ahí para que otros paseantes la descubran.
- 10
Si volvéis otro día al mismo parque, podéis visitar la casita para ver si sigue igual o si el viento y la lluvia la han cambiado.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: simplificad a una casita muy básica de tres o cuatro ramitas y una hoja de tejado, celebrando cualquier resultado.
- Para mayores de 8 años: añadid retos extra como una casita de dos pisos, un pequeño puente o muebles diminutos dentro.
- Con hermanos de distintas edades: construid un pequeño pueblo entero, cada hermano una casita, y luego conectadlas con caminitos de piedras.
Consejos para los papás
- Supervisad que las ramitas usadas no tengan puntas muy afiladas, especialmente si hay peques que se las acercan mucho a la cara.
- Evitad tocar plantas con espinas, ortigas o insectos que puedan estar viviendo en la madera encontrada.
- Recordad siempre la norma de respeto: no se dañan plantas vivas, solo se usan materiales caídos del suelo.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.