Los Cartógrafos del Cielo Nocturno
Cuando cae la noche, el cielo se convierte en el lienzo más grande que existe. Esta actividad propone tumbarse, mirar hacia arriba y dejar volar la imaginación para crear constelaciones propias, con nombre e historia, algo perfecto para una noche de verano en el jardín, el campo o una plaza tranquila.
Duración
~60 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Calmar
Lo que necesitáis
- una manta grande o varias esterillas para tumbarse
- una linterna pequeña
- un cuaderno y un lápiz para dibujar al día siguiente
- ropa de abrigo si refresca por la noche
Preparación
Elegid una noche despejada y sin lluvia, buscad un espacio abierto lejos de farolas potentes (un jardín, un campo o una plaza poco iluminada) y extended la manta en el suelo; en un par de minutos estáis listos para empezar.
Paso a paso
- 1
Salid al anochecer, cuando ya haya oscurecido bien pero antes de que sea muy tarde, y buscad juntos un lugar abierto con buena vista del cielo, evitando farolas justo encima.
- 2
Extended la manta o las esterillas en el suelo y tumbaos todos boca arriba, con la cabeza hacia el centro, formando una especie de estrella entre todos.
- 3
Dejad pasar dos o tres minutos en silencio para que los ojos se acostumbren a la oscuridad y empecéis a distinguir más estrellas de las que veíais al principio.
- 4
Cada peque elige un grupo de estrellas cercanas entre sí, las que quiera, y traza mentalmente líneas imaginarias para unirlas formando una figura nueva.
- 5
Por turnos, cada uno señala hacia el cielo con el dedo (o con el haz de la linterna apuntando hacia arriba, nunca a los ojos de nadie) y va describiendo en voz alta la figura que ha inventado.
- 6
Cuando termine de describirla, ese mismo peque le pone un nombre a su constelación y cuenta una pequeña historia o leyenda inventada sobre por qué existe esa figura en el cielo.
- 7
El resto del grupo puede hacer preguntas sobre la leyenda, como buenos oyentes de un cuentacuentos nocturno, para completar la historia entre todos.
- 8
Repetid la ronda hasta que cada peque haya presentado al menos una constelación propia; si sois pocos, podéis inventar dos o tres cada uno.
- 9
Antes de recoger, elegid entre todos la constelación y la historia que más os haya gustado de la noche, sin que sea una competición seria, solo por diversión.
- 10
Al día siguiente, con luz de día, cada peque puede dibujar en el cuaderno su constelación inventada con rotuladores, escribiendo debajo el nombre y la leyenda para guardar el recuerdo.
Variantes para no aburrirse
- Para grupos con peques de 13 años recién cumplidos: simplificad pidiendo solo tres estrellas para formar la figura, más fácil de imaginar.
- Para los mayores del grupo (15 años): añadid la norma de que la leyenda debe explicar un fenómeno de la naturaleza, como por qué llueve o por qué cambian las estaciones.
- Con hermanos de distintas edades: los mayores pueden ayudar a los pequeños a localizar estrellas brillantes fáciles de ver antes de que inventen su figura.
Consejos para los papás
- Esta actividad requiere supervisión de un adulto en todo momento por ser de noche; elegid un lugar conocido, seguro y sin desniveles ni obstáculos con los que tropezar en la oscuridad.
- Llevad ropa de abrigo aunque haya hecho calor durante el día, porque las noches al raso refrescan rápido.
- Usad la linterna solo para orientaros al caminar, nunca para apuntar directamente a los ojos de otra persona, y apagadla mientras miráis las estrellas para verlas mejor.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.