Los Cubitos Pintores de Colores
Convertimos unos simples cubitos de hielo en pinceles de colores para descubrir texturas frías, nombres de colores y cómo se mezclan al derretirse. Una actividad sensorial y artística perfecta para una tarde tranquila en casa.
Duración
~20 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- cubitera de silicona
- agua con unas gotas de colorante alimentario
- cartulina o papel grueso
- palitos de helado o un trapito (opcional)
Preparación
La noche anterior, llena una cubitera con agua, añade unas gotas de colorante alimentario en cada hueco (un color por cubículo) y congela toda la noche. Al día siguiente, extiende la cartulina sobre la mesa protegida con un mantel de plástico.
Paso a paso
- 1
Desmolda los cubitos de colores justo antes de empezar y colócalos en un bol pequeño cerca del peque, uno de cada color.
- 2
Extiende la cartulina o el papel grueso sobre la mesa o el suelo, bien sujeto para que no se mueva.
- 3
Si el peque tiene más de 18 meses, entrégale un cubito envuelto en un trapito o sujeto con un palito de helado para que no lo toque directamente con la mano; si es más pequeño, sujétalo tú y guía su manita suavemente.
- 4
Anímale a deslizar el cubito sobre el papel dejando un rastro de color, mientras dices el nombre del color en voz alta y con entusiasmo: '¡mira, rojo!'.
- 5
Deja que combine varios cubitos sobre la misma zona del papel para ver cómo se mezclan los colores al derretirse.
- 6
Cuando un cubito se derrita del todo, ofrécele otro de distinto color y repite el proceso las veces que quiera.
- 7
Habla con él sobre lo que siente: '¡qué frío!', '¡mira cómo gotea!', poniendo palabras a sus sensaciones.
- 8
Cuando termine, deja secar la obra de arte al aire y colócala luego en la nevera o en una pared como recuerdo especial.
- 9
Lava las manitas del peque con agua tibia para retirar los restos de colorante.
- 10
Guarda la cubitera para repetir la actividad otro día con nuevas combinaciones de colores.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 12-15 meses: el adulto sujeta siempre el cubito y guía la mano del niño, dejando que solo sienta el frío y observe el color.
- Para mayores de 2 años que ya controlen bien las manos: pueden sujetar el cubito ellos solos con el palito y crear dibujos más elaborados.
- Con hermanos mayores: cada uno elige un color y hace una parte del cuadro, luego lo firman juntos con la mano llena de pintura sobrante.
Consejos para los papás
- Supervisa siempre la actividad: el hielo puede resultar molesto si se sostiene mucho rato con la mano desnuda, y hay que evitar que el peque se lo lleve a la boca.
- El colorante alimentario es seguro pero mancha; usa ropa vieja o un babero grande y protege bien la superficie de trabajo.
- Si el peque rechaza el frío, no insistas; puedes dejar que los cubitos se derritan un poco antes de dárselos para suavizar la sensación.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.