Los Exploradores del Viento
Una manera divertida y científica de observar algo que normalmente pasa desapercibido: el viento. Con materiales mínimos, los niños se convierten en pequeños investigadores del clima mientras corren y exploran el espacio exterior.
Duración
~25 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- tiras de papel o cintas de tela de colores (unas 4-5 por niño)
- un palo o rama recta de unos 30 cm
- hilo, cordón o cinta adhesiva para atar
- un espacio abierto con algo de viento
Preparación
Cortad tiras de papel de unos 20 cm de largo y atadlas con hilo o cinta adhesiva a la punta de un palo, dejando que cuelguen sueltas como una pequeña veleta casera.
Paso a paso
- 1
Enseñad a los niños su 'veleta casera' y explicad que les va a ayudar a ver hacia dónde sopla el viento.
- 2
Buscad juntos un lugar abierto en el parque o el campo donde se note algo de brisa.
- 3
Clavad o sujetad el palo en el suelo (o que cada niño lo sostenga con el brazo estirado) y observad hacia dónde vuelan las cintas.
- 4
Pedid a los niños que digan en voz alta hacia dónde apuntan las cintas: '¡hacia los columpios!', '¡hacia el árbol grande!'.
- 5
Moveos a otro punto del parque y repetid la observación, comparando si el viento sopla igual o cambia de dirección.
- 6
Jugad a 'perseguir el viento': que corran en la dirección hacia la que apuntan las cintas para sentir la brisa en la cara.
- 7
Proponed un reto de observación: buscar tres lugares distintos donde el viento se note más fuerte (cerca de árboles, en una zona abierta, junto a una pared).
- 8
Hablad sobre por qué creen que el viento sopla más fuerte en unos sitios que en otros (por ejemplo, los árboles o edificios lo frenan).
- 9
Terminad dejando que cada niño decore su palito-veleta con más cintas de colores si quiere, para llevárselo a casa como recuerdo del experimento.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: simplificad a solo observar y señalar con el dedo hacia dónde va el viento, sin necesidad de análisis más complejo.
- Para mayores de 8 años: llevad un pequeño mapa dibujado del parque y marcad con flechas la dirección del viento en cada punto observado.
- Con hermanos: organizad una carrera de veletas para ver quién encuentra primero el lugar con más viento.
Consejos para los papás
- Si el día está muy ventoso, sujetad bien el palo para que no salga volando ni golpee a nadie.
- Usad cinta de papel o tela ligera, nunca materiales rígidos o afilados en la punta del palo.
- Es un buen momento para hablar de cómo el viento ayuda a que las semillas viajen o a mover las cometas, conectando con la naturaleza.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.