Mandalas Zentangle Infinitos
El zentangle es una técnica de dibujo relajante muy usada por adolescentes y adultos para desconectar: se trata de crear un mosaico de patrones repetitivos dentro de un círculo, sin necesidad de saber dibujar bien. El resultado siempre queda bonito y el proceso es tan relajante como un buen rato de música tranquila.
Duración
~50 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- papel blanco o folio grueso
- rotulador negro fino y lápiz
- algo redondo para trazar el círculo (plato, vaso o compás)
- música tranquila de fondo (opcional)
Preparación
Colocad el papel en una mesa despejada con buena luz y tened a mano el rotulador y algo redondo para dibujar el círculo guía.
Paso a paso
- 1
Dibujad a lápiz un círculo grande en el centro del papel usando el objeto redondo como plantilla.
- 2
Dentro del círculo, trazad a lápiz 4 o 5 líneas curvas o quebradas que dividan el espacio en secciones irregulares (como los trozos de un puzle, sin que sean simétricos).
- 3
Repasad con el rotulador negro fino solo las líneas divisorias, dejando el lápiz como guía por si os equivocáis.
- 4
Elegid una sección y rellenadla con un patrón sencillo repetido muchas veces: puede ser rayas paralelas, puntitos, pequeños círculos o zigzags.
- 5
Pasad a la siguiente sección y usad un patrón distinto al anterior, así hasta rellenar todas las secciones con dibujos diferentes entre sí.
- 6
Si os equivocáis en una línea, no borréis: convertid el error en parte del patrón, dibujando alrededor para integrarlo (así funciona el zentangle de verdad).
- 7
Cuando esté todo relleno, coged el rotulador y sombread con trazos finos algunas zonas junto a las líneas divisorias para dar sensación de volumen.
- 8
Girad el papel varias veces mientras trabajáis para ver el mandala desde distintos ángulos y detectar huecos que se os hayan olvidado.
- 9
Firmad vuestro mandala en una esquina pequeña y dejadlo secar un minuto antes de moverlo.
- 10
Colgadlo en un corcho o en la nevera, o guardadlo en una carpeta para empezar una colección de mandalas propios.
Variantes para no aburrirse
- Para 13 años: usad plantillas con patrones ya dibujados a lápiz suave que solo hay que repasar y rellenar, para empezar con más seguridad.
- Para 15 años: probad a hacer el mandala sin lápiz previo, directamente a rotulador, dejando que las secciones surjan de forma más libre e imperfecta.
- Con hermanos: dibujad todos el mismo círculo dividido en secciones iguales y que cada uno rellene una sección distinta, formando un mandala colaborativo gigante.
Consejos para los papás
- No hace falta borrador ni corregir: la gracia del zentangle es aceptar la imperfección y seguir dibujando encima.
- Si a alguien le cuesta empezar, sugeridle patrones muy simples primero (rayas o puntos) antes de pasar a formas más complejas.
- Es una actividad ideal para bajar revoluciones antes de dormir o después de un examen, por su efecto relajante.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.