Manta de Susurros y Pétalos
Ideal para los bebés más pequeños que aún no se mueven mucho: nos tumbamos con ellos a la sombra de un árbol y les acercamos con mucha suavidad hojas, pétalos y ramitas blandas para que sientan, miren y escuchen la naturaleza de cerca. Un ratito tranquilo y muy sensorial al aire libre.
Duración
~12 min
Edad
0-12 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una manta grande y mullida
- pétalos, hojas y hierbas variadas ya recogidas
- una pluma o ramita con hojas muy suaves
- una gorra o sombrilla para la sombra
Preparación
Elige un rincón con sombra natural (bajo un árbol o toldo) y extiende la manta grande. Recoge de antemano unos pocos pétalos, hojas de distintas formas y una ramita con hojas suaves, comprobando que no sean plantas espinosas ni tóxicas.
Paso a paso
- 1
Tumba al peque boca arriba o siéntalo apoyado en ti, sobre la manta, en la zona de sombra.
- 2
Muéstrale primero una hoja grande sujetándola tú con la mano, moviéndola despacio delante de sus ojos para que la siga con la mirada.
- 3
Nombra en voz suave lo que ves: 'mira, una hoja verde', 'qué pétalo tan suave', dejando que tu voz sea parte de la calma.
- 4
Acerca la hoja o el pétalo a la palma de su mano y deja que la toque; si agarra, no pasa nada, solo vigila que no se la lleve a la boca.
- 5
Con la ramita de hojas suaves, haz cosquillitas muy ligeras en la planta del pie o en la palma de la mano, observando su reacción.
- 6
Haz una pequeña pausa de silencio: quédate quieto/a un momento y escuchad juntos los sonidos del entorno (pájaros, viento, hojas moviéndose).
- 7
Ve turnando pétalos y hojas de distintos colores y texturas, comentando cada uno con calma: 'este es rugoso', 'este es liso y fresquito'.
- 8
Si el peque se relaja o empieza a bostezar, aprovecha para mecerle suavemente en brazos sobre la manta, cerrando el ratito con un ambiente tranquilo.
- 9
Recoge después todos los pétalos y hojas usados y devuélvelos a la tierra, explicándole que la naturaleza vuelve a su sitio.
Variantes para no aburrirse
- Para recién nacidos: sujeta tú siempre los elementos y limítate a pasarlos muy suavemente cerca de su vista y su piel, sin dejarlos sueltos a su alcance.
- Para los que ya se sientan solos: deja un cestito con dos o tres hojas grandes a su lado para que las coja él mismo bajo tu mirada atenta.
- Con hermanos mayores: pídeles que sean ellos quienes busquen y traigan los pétalos y hojas más bonitas para enseñárselos al peque.
Consejos para los papás
- Comprueba antes que las plantas de la zona no sean tóxicas ni tengan espinas, y evita zonas con muchos insectos si el peque es muy pequeño.
- Supervisa en todo momento: a esta edad todo se explora con la boca, así que retira enseguida cualquier hoja o pétalo si se lo acerca a la cara.
- Elige siempre un rato de sol suave o sombra total para evitar que le dé el sol directo en la cara.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.