Silbatos de Hierba y Señales Secretas
Con solo una hoja de hierba entre los dedos se puede conseguir un silbido sorprendente, y a partir de ahí montamos todo un juego de señales para comunicarse escondidos por el parque. Une manualidad natural, puntería con los labios y un poco de misterio de espías al aire libre.
Duración
~30 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- hojas de hierba anchas y planas del propio lugar
- una zona con árboles, arbustos o esquinas para esconderse
- opcional: una piedra plana para marcar el punto de encuentro
Preparación
Buscad juntos unas cuantas briznas de hierba anchas y sin roturas, y elegid una zona con sitios para esconderse sin que los peques se alejen demasiado.
Paso a paso
- 1
Buscad entre todos hojas de hierba largas y anchas, evitando las secas o rotas, que son las que mejor suenan.
- 2
Estirad una hoja bien tensa entre los dos pulgares, dejando un huequito estrecho en el centro por donde pasará el aire.
- 3
Acercad los pulgares a la boca y soplad con fuerza justo por el hueco central, ajustando la tensión hasta conseguir un silbido agudo.
- 4
Practicad varias veces hasta que cada uno consiga su propio sonido, animando y ayudando a quien le cueste más.
- 5
Una vez que sepáis silbar, inventad juntos un código sencillo: un silbido corto significa 'ven aquí', dos silbidos seguidos significan 'escóndete', y tres significan 'todos al punto de encuentro'.
- 6
Repasad el código un par de veces en voz alta para que nadie se despiste, y elegid un lugar visible como 'punto de encuentro' (por ejemplo, marcado con una piedra grande).
- 7
Dividíos en dos grupos: uno se esconde por la zona acordada y el otro se queda en el punto de encuentro esperando las señales.
- 8
El grupo escondido va silbando las señales del código para guiar al otro grupo sin hablar, usando solo los silbidos de hierba.
- 9
Cuando el grupo buscador encuentre a todos los escondidos, cambiad los papeles para que todos prueben ambos roles.
- 10
Terminad recogiendo las hojas de hierba usadas y dejando el espacio tal y como estaba, cuidando las plantas del lugar.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: que un adulto haga primero los silbidos y ellos solo tengan que reconocer e interpretar el significado de cada señal.
- Para mayores de 8 años: complicad el código añadiendo más combinaciones de silbidos, como si fuera un pequeño morse casero.
- Con hermanos de distintas edades: que el mayor enseñe la técnica del silbato al pequeño paso a paso, y jueguen en el mismo equipo durante las rondas de escondite.
Consejos para los papás
- Aseguraos de que la hierba esté limpia y sea de una zona sin pesticidas ni cerca de zonas donde puedan hacer sus necesidades los animales, y lavaos las manos al terminar.
- Delimitad claramente hasta dónde pueden esconderse antes de empezar, y que un adulto vigile que nadie se aleje de la zona segura o se acerque a caminos con tráfico.
- Si a algún peque le cuesta mucho conseguir el silbido, no pasa nada: puede participar igualmente escuchando y descifrando las señales de los demás.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.